el biodesarrollismo ecuatoriano

04/07/2009 § 1 comentário

Hace poco tiempo el gobierno del presidente Rafael Correa presentó una estrategia global para cambiar el Ecuador. Le puso el nombre de Plan Nacional de Desarrollo (PND) y le definió un gran objetivo: dejar de lado el modelo extractivista que desde siempre dominó la economía ecuatoriana y, hasta 2025, construir un país exportador de productos terciarios. Todo con miras a atender las necesidades básicas de la población y cumplir los nuevos mandatos constitucionales.

La primera fase del proyecto ya empezó. Basta prender un televisor o caminar por la calle en cualquier parte del Ecuador para ser bombardeado por anuncios publicitarios que incentivan el consumo de productos nacionales. El slogan Primero Ecuador vino acompañado por una elevación de los aranceles a la entrada de centenas de productos extranjeros y es parte del programa de sustitución de importaciones que inaugura el PND.

Sobre ello, hablamos con René Ramírez, ministro de la Secretaría Nacional de Planificación y Desarrollo (Senplades). En la entrevista, el economista explica por qué cambiar el modelo económico es una necesidad –y no una opción– para el país y comenta la cuestión política más polémica del Ecuador actual: equilibrar la conservación del medioambiente con el imperativo de sacar la población de la pobreza.

¿En qué consiste el Plan Nacional de Desarrollo?

El PND de este gobierno tiene algunas características que lo hacen diferente de otros planes. El plan anterior era el del presidente Sixto Durán Ballén. Se trataba de un plan para el desmontaje del estado y la articulación del libre comercio. El actual PND está muy imbricado con el programa de gobierno, además de haber sido uno de los insumos básicos para la constitución. Entre el PND, el plan de gobierno y la constitución debe haber mucha coherencia en términos de los principios, políticas y lineamientos. Estamos viendo qué necesidades tenemos de articulación y acción gubernamental para el cumplimiento y garantía de los nuevos derechos constitucionales.Como parte de la actualización del PND, tenemos tres innovaciones importantes. La una es la estrategia de desarrollo de largo plazo, de aquí al 2025. Eso nos permite articular qué tipo de acciones estratégicas tenemos que hacer el día de hoy, pero con perspectiva de futuro. Un segundo punto es que estamos tratando de llevar la acción a los territorios, principalmente la acción pública y de inversión. Un tercer punto es que, antes, este plan tenía una perspectiva de política a nivel macro. Lo que hicimos en la actualización del PND, también por mandato constitucional, fue ligarlo al presupuesto plurianual para poner por delante la planificación al presupuesto. Antes la economía política y la discrecionalidad de cómo se distribuye el pastel se daban en el Ministerio de Finanzas, sin tomar en cuenta cuáles son los lineamientos de las políticas públicas. Lo que estamos haciendo es poner por delante las metas y redistribuyendo los recursos en función de las prioridades.

¿Cuál es la ideología por detrás del PND?

El presidente Rafael Correa ha denominado esta ideología como la del socialismo del siglo XXI. Claramente definimos aquí ciertos principios que marcan por dónde pasan las diferencias. El principal objetivo del PND tiene que ver con el tema de la igualdad, con todas sus letras. Antes teníamos un debate entre eficiencia y redistribución. Nosotros ponemos el énfasis sobre el tema redistributivo. Podemos hablar de cinco justicias: la justicia socioeconómica; la justicia política, participativa o democrática; la justicia transnacional; la justicia inter-generacional y la justicia como imparcialidad. Eso resume cuáles son las perspectivas del gobierno, en la cual el tema medioambiental es muy importante, así como el tema de la construcción de otra democracia, no únicamente una democracia representativa, sino una democracia mucho más participativa.

¿El PND tiene como objetivo cambiar el modelo de desarrollo del país?

Correcto. Cuando decimos “modelo económico” nos referimos a la forma de acumulación y redistribución del desarrollo. Prácticamente en toda su vida republicana, desde 1830 hasta la actualidad, el Ecuador ha sido un país primario-exportador de monocultivos: banano, café, cacao, y camarón. Después, descubrimos el petróleo. En este momento lo que queremos construir es exactamente otra forma de generación de riqueza, en la cual es importante saber cómo se la distribuye y redistribuye. Ahí radica el cambio. Queremos construir de aquí a largo plazo una sociedad que podríamos sintetizar como una biópolis ecoturística. Una de las principales ventajas comparativas del país es la biodiversidad. En un espacio chiquito tenemos una cantidad de biodiversidad que no está siendo aprovechada porque con ella no se está generando valor agregado. Lo que queremos hacer es, a través de incentivos a la industria nacional, ligarle la biodiversidad a estas industrias, sobre todo al tema de la producción de conocimiento en el área de lo bio, para que en largo plazo podamos convertirnos en un país terciario-exportador. Mientras tanto, en estos cuatro años, no podemos decir que vamos a dejar de ser un país primario-exportador. Sería demagógico señalarlo así, pero sí vamos a construir el aparataje que permita canalizar en mediano plazo la construcción de otro modelo económico. Y aquí es importante señalar un tema que está en la constitución: salir de la economía hacia la construcción de la economía social y solidaria. Eso pasa fundamentalmente por un tema redistributivo, sobre todo en lo que se refiere al proceso radical de democratización de los medios de producción –no únicamente en el campo agrícola– para producir la economía social y solidaria, que es una economía que en el propio proceso productivo distribuya los beneficios de la riqueza. En los próximos cuatro años vamos a apostar en el proceso redistributivo para la construcción de una economía que tenga principios totalmente diferentes a los de acumulación, egoísmo y envidia.

¿Sería desarrollar la industria y el ecoturismo?

A este primer momento le hemos llamado de una sustitución selectiva de importaciones, ligado a un fuerte proceso de transformación de la educación superior y transferencia de ciencia y tecnología, que debe darse en estos cuatros años. El Ecuador, con el proceso de dolarización que hubo en 1999, perdió muy fuertemente su industria. Uno de los talones de Aquiles que tenemos se llama balanza de pagos. La dolarización hizo con que ahora seamos consumidores de bienes importados. Tenemos que ir hacia un proceso que busque la protección del empleo, pero no es una protección del empleo sin ninguna articulación con el futuro. Debemos tener industrias que generen valor agregado. Hemos articulado principalmente con siete industrias que nos permitirían hacer una sustitución, en el mediano plazo, de un 42 por ciento de los bienes importados, y que tienen que ver con la petroquímica, la industria farmacéutica, la industria metal-mecánica, del hardware, del software, de los servicios ambientales etc. Son industrias que en este momento nos permitirían construir una industria nacional, y el estado va a apostar fuertemente en ellas. Hay industrias que serán públicas, otras que serán binacionales y otras que serán completamente privadas. Queremos dar un salto cualitativo y salir del modelo primario-exportador y extractivista.

¿Qué papel juega la minería en este nuevo plan de desarrollo?

Nosotros no podemos dejar de ser un país primario-exportador de la noche a la mañana. El objetivo de la nueva estrategia es construir un desarrollo endógeno con inserción en el sistema mundial, en el cual el objetivo fundamental tiene que ver con las necesidades básicas del pueblo: salud, educación, vivienda, vestido y trabajo, principalmente. Frente a eso, creemos que la minería juega un papel muy importante. Si es que se hace de una manera ordenada y territorializada, y por eso la planificación, podemos decir: en zonas altamente sensibles en biodiversidad, hagamos el pacto inter-generacional de no tocarlas, dejémoslo ahí. Pero en zonas en donde realmente es viable hacer la explotación, dado que necesitamos recursos, tenemos que contar con lo que tenemos en este momento, y es la agricultura, el petróleo y las minas. Pero tenemos que señalar que esto se dará de manera transitoria. La minería va a estar colocada principalmente en el sur del país. En las otras regiones, o no va a existir o va a ser completamente marginal. Lo que hemos señalado es que es necesario tener un pacto. Somos un país pobre. No podemos darnos el lujo de tener riqueza debajo del suelo y a la vez tener alto niveles de desnutrición y analfabetismo etc. Pero sí hay que hacerlo de una manera completamente ordenada. La minería jugaría, por tanto, un papel intermedio.

En esta etapa transitoria, ¿cómo adecuar el buen-vivir a la continuidad de las políticas extractivistas y la necesidad de desarrollo del país?

Primero hay que ver cuál es la definición del buen-vivir. Planteamos muy fuertemente que el buen-vivir pasa por muchos aspectos. El tema propio de la educación, por ejemplo. Si me dices que el buen-vivir no pasa por el acceso a la educación, hay un problema. El que me diga que el buen-vivir no pasa por las cuestiones más básicas, como cambiar el perfil epidemiológico, tampoco está entendiendo qué es el buen-vivir. Si es que no cambiamos la lógica en términos de tener las condiciones necesarias de infraestructura de saneamiento básico, el alcantarillado, la vivienda, el agua potable¿ Son cuestiones que aún no hemos superado. Y lo más básico del buen-vivir es tener estas condiciones. Entonces, el buen-vivir no pasa por el extractivismo o no extractivismo. Ésta es una falsa dicotomía. Tenemos el 56 por ciento de la población que tiene las necesidades básicas insatisfechas, y el gran problema es que la constitución, a la vez que es la hoja de ruta que tenemos que seguir, es una constitución vanguardista y post-materialista que está anclada a una realidad que nosotros en este momento no la tenemos.Existe una brecha entre esta constitución y lo que realmente es el Ecuador. Entonces, tenemos que moldear la base social que permita al final construir esta sociedad que está expresa en el pacto de convivencia a que llamamos constitución. Pero para eso tenemos que empezar con lo más básico, con lo más mínimo, para luego irnos hacia estas cuestiones de la perspectiva post-material. No creo que necesariamente exista una disyuntiva. Tú puedes seguir con un modelo extractivista y puedes ir construyendo paulatinamente un modelo que permita salir de ahí. Pero, si nosotros no lo hacemos, ahí tendremos ciertos problemas y la consecución del buen-vivir no será viable.

¿Cómo definiría usted el nuevo modelo de desarrollo que busca el gobierno?

Es un modelo de desarrollo endógeno, en el cual a la articulación con el sistema-mundo le vemos desde una perspectiva de cooperación, con una inserción geopolítica inteligente y una integración latinoamericana muy fuerte, pero con un objetivo principal: es un desarrollo para la satisfacción de necesidades básicas.

¿Podemos decir entonces que en este momento el gobierno privilegia la satisfacción de las necesidades básicas de la población y no la preservación de la naturaleza?

El gobierno sí está apostando a las necesidades básicas, pero en ciertos espacios también a la conservación de la naturaleza, no en todos los espacios. O sea, la cantidad de puntos de concesiones que ha habido en Ecuador son enormes, y han sido revertidos. El tema del ITT, nosotros teníamos ya por mandato que el ITT sería explotado hasta este año, pero como se están abriendo puertas seguimos manteniendo el crudo en tierra. Entonces, se está haciendo un ejercicio doble con una cuestión ética súper complicada. Estamos perdiendo recursos que serían revertidos a personas que están en el espacio de la sobrevivencia. Éste es el punto. ¿De dónde saco los recursos mientras tanto? ¿Deuda externa, con el problema de liquidez que existe hoy a nivel mundial? Tenemos que ver cuál será esta forma de acumulación en el mediano y largo plazo. Y lo más seguro, si construimos esta industria nacional, es que no vamos a necesitar explotar ni siquiera nuevos pozos de petróleo.Por eso nosotros decimos que la estrategia de desarrollo tiene tres fases: una, la sustitución selectiva de exportaciones; otra, la diversificación de exportaciones; y, la tercera, que tiene que ver con la sustitución de exportaciones y reconversión de esta economía. A largo plazo estamos apostando a que se dé una sustitución de las exportaciones, pero ahora es imposible, no podemos ser utópicos y decir que vamos a dejar de ser un país agrícola. No podemos, no existe viabilidad, se caería el proyecto. Si es que no satisfacemos y no tenemos un respaldo ciudadano en términos de la gestión, de la satisfacción de las necesidades básicas, este proyecto se termina el siguiente año. Entonces tenemos que garantizar un equilibrio en este mediano y largo plazo.

¿Cuál es el Ecuador que el PND quiere construir hasta 2025?

Es una sociedad en la que, como primer punto, las necesidades estén satisfechas. Por otro lado, es la construcción de una economía que sea sostenible en el tiempo, una sociedad que permita el reconocimiento de la plurinacionalidad. En un cuarto punto, sería una sociedad democrática en términos políticos, económicos y sociales. También pensamos en una sociedad mucho más igualitaria, y ahí me refiero a una sociedad en la cual las distancias sociales sean distancias no indignas, como es hoy. Si me preguntas entre necesidad, medioambiente y desigualdad, creo que en este momento la apuesta va a ser sobre todo por buscar un modelo que sea sostenible, pero que sobre todo busque la satisfacción de las necesidades disminuyendo las distancias sociales.Por eso es un gran problema tener una propuesta post-material, cuando realmente la sociedad ecuatoriana está anclada en valores que no son los de este socialismo del siglo XXI o de la constitución. Si no cambiamos esta cultura, no transformamos esta economía y estos valores, la construcción de una sociedad basada en temas de solidaridad, reciprocidad, reconocimiento e igualdad va a ser inviable. Vemos que en el mediano y largo plazo se podrá construir esta sociedad. En este momento, con las estructuras sociales que tenemos, es inviable. –tadeu breda (cc)

>> publicado en terra magazine

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§ Uma Resposta para el biodesarrollismo ecuatoriano

  • […] Ou seja: o embargo às jazidas do ITT é a primeira política correísta que está em total consonância com a nova Constituição, que reconhece direitos à natureza e prega uma nova relação, não destrutiva, com os ecossistemas. É também o primeiro projeto governamental em todo o mundo que reconhece os danos duplicados da indústria petrolífera: depredação do meio ambiente seguida de emissão de CO2. Como se não bastasse, é o motor do novo modelo de desenvolvimento que se almeja para o Equador e que descansa sobre os princípios do bom-viver. [ver el biodesarrollismo ecuatoriano] […]

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